Los grupos de autoayuda y su labor en la salud mental 



Los grupos de autoayuda representan actualmente una de las principales formas de sobrellevar problemáticas asociadas a adicciones de consumo u otras cuestiones que interfieren significativamente en la vida de las personas, muchas veces provocando cambios radicales que cambian su contexto llevándolos a cometer acciones que en otras situaciones no las hubieran considerado. El grupo considerado para la observación fue el de Alcohólicos Anónimos.

Una de las características principales de la estructura de estos grupos es que se extienden a más de 160 países y que se ramifica en más de 110 mil grupos. Sobre la organización de los grupos AA (Alcohólicos Anónimos), se puede decir que no tiene un gobierno (Torrijos, 2014). Cada grupo es libre de desarrollar sus propias modalidades y formas de realizar reuniones, siempre y cuando no perjudique a otros grupos o a AA como un todo (entiéndase por esto a la comunidad internacional). Los miembros eligen un Coordinador, un Secretario y otros servidores del grupo. Estos servidores de confianza no dan órdenes: su deber es procurar el buen funcionamiento del grupo y que las reuniones resulten como experiencias agradables para los demás. En la mayoría de los grupos, nuevos servidores son elegidos dos veces por año.

Los grupos se sienten unidos por experiencias en común, con adicciones, a distintas sustancias en específico, esta cohesión es entendida por los estudiosos de Levy Moreno como la configuración de una historia propia, que con los años parece que tienden a disminuir en intensidad, trasladándose esa energía a la familia y al entorno grupal cercano. Sin embargo, en la medida en que avanzamos en el tiempo vuelven a recobrar fuerza los grupos de amigos y los grupos de identidad profesional (Vaimberg & Lombardo, 2015).

Otra de las características fundamentales en el proceso de ayuda es el “apadrinamiento” a las personas que ingresan al grupo. Este apadrinamiento es una especie de asesoramiento que recibe el nuevo miembro con el fin de una mejor adaptación y también la prevención de recaídas, que suele ser muy frecuente en los primeros meses e incluso años. La persona que ingresa es informada de esto y se le permite elegir a alguien con quien se sienta cómodo o a la vez es recomendado con alguien.

Una vez establecido quién será su padrino o madrina, la relación con él o ella será de mutua ayuda pues se les podrá contactar cuando la persona sienta la necesidad de consumir o necesite ayuda sobre algún tema del grupo. Los padrinos y madrinas son personas que llevan un tiempo considerable sin consumir (no fue especificado cuánto) y ya se han empoderado de los procesos que se manejan en las reuniones.

Otra función a cumplir por parte de todos los miembros, no solamente del coordinador o padrinos, es el de facilitar el proceso de doce pasos que va siendo explicado de acuerdo a cómo acuda la persona al grupo, es decir del momento en que decida pedir ayuda. En primera instancia, la comunidad de AA establece como primer paso “Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables”. A opinión de varios autores que lo han revisado, la única diferencia realmente importante se da en este paso, el resto de ellos es visto como un proyecto de vida (BBC, 2016).

Los 12 pasos vienen a ser un plan de recuperación para lograr superar la adicción. Por esto es que se consideran también muy aplicables a otras adicciones aparte del alcohol. Este plan tiene  elementos religiosos que de cierta manera influyen en las personas hacia una sumisión ante un poder espiritual superior, también es importante el reconocimiento del alcoholismo como un problema que no tiene final, la reparación de los daños causados a las personas afectadas por la adicción y un despertar espiritual a través de la oración o la meditación (A.A, 1993).

El elemento del reconocimiento de problema sin final al alcoholismo se evidencia al momento de la presentación previa a la participación de un miembro del grupo, por ejemplo “Hola, soy Xavier y soy un alcohólico”, a lo que los demás deben responder con un saludo que incluya el nombre de la persona que se presenta. Esto debe decirse por todos los miembros incluso cuando no hayan consumido alcohol en muchos años.

La explicación a esto es descrita en los numerosos textos de la organización AA, y se debe a que el programa es un compromiso de por vida. Los miembros pueden olvidar “de donde vienen”, es una costumbre para recordar esto, pues si se olvida el pasado, este tiende a repetirse, lo que explicaría según los colaboradores de la organización las recaídas de las personas que acuden a otros métodos de desintoxicación ajenos a la terapia grupal (A.A, 1993).

El coordinador explicó que esto se realiza una vez al mes y tiene como fin una especie de evaluación de las relaciones en el grupo, es decir si existe aún incomodidad para estar en las reuniones o ya se nota más tranquilidad. Los miembros del grupo no faltaron a ninguna de las reuniones, si alguien no asiste entra el papel del padrino o madrina, que debe cerciorarse de una razón por la que no acudió, aunque si una persona recae no se le culpabiliza sino que al contrario es el momento en el que se debe mostrar apoyo como grupo.

En el formato típico de una reunión del grupo observado, el coordinador presenta un problema que se va a considerar, por ejemplo fueron tratados temas como las reuniones o actividades que los miembros realizaban y en las que siempre bebían alcohol (fiestas, reuniones sociales o brindis) y de cierta manera eran obligados socialmente a beber y cómo afrontar estas situaciones. Luego de planteado el tema y una breve introducción por parte del coordinador se pide a los participantes que hagan sus comentarios al respecto.

Los miembros responden, hablando por turno, aunque no existía un límite de tiempo definido, si el coordinador notaba que se excedía se procedía a un cierre de intervención individual. Las personas contaban situaciones que vivieron con respecto al tema y también cómo con fuerza de voluntad lograban salir de ellas. Muchas veces los temas se relacionaban con la importancia de la familia, pues varios miembros habían pasado por situaciones difíciles respecto a esto.

Uno de los puntos importantes tratados es que nadie debe sentirse avergonzado de expresar su opinión. El respeto es una cuestión fundamental en las reuniones, pues cada miembro debe sentirse libre de expresarse y no coartado o que le ponen límites. El coordinador explicaba que muchos de los recién llegados no suelen hablar durante semanas por miedo o que otros utilizan mucho el lenguaje vulgar como malas palabras, aunque sorpresivamente y a pesar de ser una institución religiosa, esto no se prohíbe, siempre y cuando no afecte a los demás miembros del grupo como se explicó previamente. Así, la persona se sentía más a gusto y disminuía el riesgo de abandono.

Las reuniones se efectuaron una vez cada semana, aunque se realizaban otras en las mañanas y tardes los días sábado con un diferente coordinador pero manteniendo los mismos miembros, en un primer momento ambos coordinadores habían dirigido las reuniones pero por cuestiones de tiempo y trabajo decidieron dividirlas sin presentar resistencia por parte del grupo pues ya los conocían bien. La duración de las reuniones fue de dos horas con un receso de quince minutos en el que se ofrecía un refrigerio y permitía una mejor convivencia del grupo.

Sin duda, los grupos terapéuticos ejercen una fuerza considerable sobre la voluntad de las personas, este interés es visto en la participación y compromiso que muchos demuestran, ya que de cierta manera los grupos constituyen a los seres humanos, en principio la familia y posteriormente los grupos sociales a los que pertenecemos y en los que nos desenvolvemos durante toda la vida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía:

-          Torrijos, M. (2014). “¿Qué es y cómo funciona Alcohólicos Anónimos?”. Ciudad de Panamá, Panamá: Nacional.

-          Vaimber, R. & Lombardo, M. (2015). “Psicoterapia de Grupo y Psicodrama: Teoría y técnica”. Madrid, España: Octaedro.

-          BBC Mundo. (2016). “El secreto del éxito de Alcohólicos Anónimos para recuperar adictos "en 12 pasos". Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/06/150610_finde_adiccion_aa_programa_doce_pasos_vp

-          Alcohólicos Anónimos. (1993). “Una breve guía a Alcohólicos Anónimos”. New York, EEUU: Organización AA.

Martín, L., & Rivera, A., & Morandé, G., & Salido, G. (2000). Las aportaciones de los grupos de autoayuda a la salud mental. Clínica y Salud, 11(2),231-256.[fecha de Consulta 3 de Agosto de 2020]. ISSN: 1130-5274. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=1806/180618250004




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